Si tienes una Raspberry Pi 4 Model B de 1 GB
cogiéndole polvo a un rincón (o estás pensando en hacerte con una por muy poco dinero), estás de suerte. No necesitas gastar cientos de euros en servidores dedicados ni pagar suscripciones mensuales para tener una red limpia y tu propio centro multimedia en casa.

Con tan solo este pequeño dispositivo de bajo consumo, puedes resolver dos de los mayores dolores de cabeza digitales: la publicidad masiva y el descontrol de tus archivos multimedia.
1. Elimina la publicidad de toda tu red con Pi-hole
El primer gran superpoder que le vas a dar a tu Pi es convertirla en un sumidero de anuncios (sinkhole DNS). Gracias a Pi-hole, puedes bloquear anuncios y rastreadores a nivel de red local.

¿Por qué mola tanto Pi-hole?
- Cero instalación en tus dispositivos: Al configurarse en el router, bloquea la publicidad en tu móvil, Smart TV, tablet o portátil sin instalar adblockers en cada uno.
- Bloquea anuncios en apps: Adiós a las pausas publicitarias molestas en juegos móviles o aplicaciones de noticias.
- Aumenta la velocidad y privacidad: Al no cargar los scripts de rastreo ni las imágenes publicitarias, las páginas web cargan sensiblemente más rápido.
2. Tu propio servidor de cine, series y música (Jellyfin o Plex)
El modelo de 1 GB de memoria RAM de la Raspberry Pi 4 es más que suficiente para mover un servidor multimedia ligero como Jellyfin (100% gratuito y de código abierto) o Plex.

¿Cómo funciona en directo?
- Conectas un disco duro externo o pendrive a los puertos USB 3.0 de la Raspberry Pi.
- Instalas el servidor multimedia en el sistema (Raspberry Pi OS o mediante Docker).
- ¡A disfrutar! Podrás retransmitir tus películas, series y canciones a cualquier Smart TV, teléfono o consola de la casa por WiFi en reproducción directa (Direct Play) sin que la RAM sufra.
¿Por qué el modelo de 1 GB es la compra inteligente?
Muchas veces se piensa que para estas tareas hace falta la versión de 4 GB u 8 GB de RAM, pero la realidad es que para un entorno doméstico estándar:
- Raspberry Pi OS Lite (sin interfaz gráfica) consume menos de 150 MB de RAM.
- Pi-hole penas requiere entre 50 MB y 100 MB.
- Jellyfin/Plex en reproducción directa consume otros 200-300 MB.
Te sobra memoria, el consumo eléctrico es de apenas unos vatios al año y por un módico precio tienes un sistema funcionando 24/7 de forma silenciosa.
1.Instala Raspberry Pi OS Lite:10 minutos.
Utiliza Raspberry Pi Imager para flashear la versión Lite (sin escritorio) en una tarjeta MicroSD rápida. Activa SSH para gestionarla desde tu ordenador.
2.Configura IP fija e instala Pi-hole:5 minutos.
Asigna una dirección IP estática a la Pi en tu router y ejecuta el comando de instalación oficial de Pi-hole desde la terminal (curl -sSL [https://install.pi-hole.net](https://install.pi-hole.net) | bash).
3.Monta tu almacenamiento y servidor multimedia:15 minutos.
Conecta tu disco duro USB, móntalo en el sistema e instala Jellyfin o Plex. Apunta las bibliotecas a tus carpetas de música y vídeo… ¡y listo!
Consejo pro: Utiliza un cable Ethernet en lugar de WiFi para conectar la Raspberry Pi al router. Garantizarás la menor latencia posible tanto para las consultas DNS de Pi-hole como para el streaming de vídeo en HD/4K.